miércoles, 12 de abril de 2017

Una mañana, en el jardín de las flores,
Una niña ciega se acercó para obsequiarme
Una guirnalda, sobre una hoja de loto.

Me la puse alrededor del cuello...                        
Y las lágrimas asomaron a mis ojos.

Besé a la niña y le dije:
"Eres ciega, tanto como lo son las flores.

Tu misma no sabes cuan bello es tu regalo."

-Rabindranath Tagore.

lunes, 6 de febrero de 2017

Si yo fuera - Rabindranath Tagore

Si yo fuera un perrito, y no tu hijo, madre mía, y si quisiera comer en tu plato, ¿me dirías ‘no’ entonces? ¿Me rechazarías diciendo: ‘Vete, chucho entrometido’ ¿Pues vete, madre, vete,. Ya no vendré más cuando me llames, ni dejaré que me des de comer.

Si yo fuera sólo un lorito verde, y no tu hijo, madre mía, ¿me tendrías encadenado para que no me fuera volando? ¿Me amenazarías con el dedo, diciéndome: ‘¡Pajarraco desgraciado! Todo el día estás picoteando tu cadena’¿ Pues vete, madre, vete. Me iré al bosque. Ya nunca dejaré que me cojas en tus brazos.
Tú, que no sé quién eres; tú, que lees estos versos míos que tienen ya cien años, oye:
No puedo ofrecerte una sola flor de todo el tesoro de la primavera, ni una sola luz de estas nubes de oro. Pero abre tus puertas y mira; y coje, entre la flor de tu jardín, el recuerdo oloroso de las flores que hace cien años murieron.
¡Y ojalá puedas sentir en la alegría de tu corazón la alegría viva que esta mañana de abril te mando, a través de cien años, cantando dichosa!

Rabindranath Tagore


Amor

He besado con mis ojos y con mi tacto
la adorable superficie de este mundo.

Y, como un velo bordado de árboles y pájaros,   
lo he plegado sobre mi corazón.

Y tantos pensamientos y sentimientos he vertido
en sus días y en sus noches
que mi vida y el mundo se han fundido
y son ya una sola sustancia amorosa.

Y amo mi vida
porque amo la claridad del cielo
que toda está en mí.

Abandonar este mundo
es una realidad tan poderosa como amarlo.

Mas si este amor hubiera de ser engañado
y burlado por la muerte,
el gusano de una desilusión semejante
roería todas las cosas
y hasta las estrellas,
extinguidas,
se derrumbarían en ceniza.

¡Y cuando toco el sitio de mi corazón
estoy tocando el mundo
y el amor inmortales!

Rabindranath Tagore